TURISMO: ¿CUÁLES SON LAS PERSPECTIVAS PARA LA TEMPORADA 2020-2021?

La pandemia de Covid-19 ha generado gran impacto en la actividad económica mundial. En particular la industria del turismo ha sido fuertemente golpeada y en nuestra provincia eso significa una pérdida promedio mensual de 1500 millones de pesos, según fuentes oficiales. Paralelamente también ha sufrido un gran impacto el bolsillo de los y las consumidoras, aún así diversas mediciones muestran que - una vez que las condiciones estén dadas - viajar es uno de los principales objetivos de las personas. Nos preguntamos ¿Qué esperar para este verano?
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Parque Pre Delta

A lo largo y ancho del planeta se ha dado un fenómeno, reflejado en diferentes informes tanto de la Organización Mundial del Turismo (OMT) como de diversas entidades vinculadas al sector, viajar es uno de los principales objetivos de los consumidores una vez superada la pandemia. La pregunta que nos hacemos es ¿será posible viajar sin pandemia o deberemos acostumbrarnos a hacerlo con ella? ¿qué tiempo demandará la recuperación de la crisis económica para el sector? ¿qué se vislumbra de cara a la temporada estival 2020-2021? 

Al respecto conversamos con Gastón Irazusta, secretario de Turismo de la provincia de Entre Ríos, para conocer el estado de situación de la actividad en nuestro territorio.


-¿Cuál es la situación actual de la actividad en la provincia?

-El turismo es una de las cuatro patas de la economía provincial y la crisis provocada por la pandemia está siendo muy dura para el sector, no sólo a nivel provincial sino a nivel nacional y mundial. En ese sentido nuestras energías están puestas en dos grandes líneas. Por un lado el día a día, más que nada por lo dura que está siendo la crisis para el sector turístico.En ese sentido hablamos de paliativos para la crisis, porque es muy difícil reemplazar la actividad económica desde el Estado, pero se ha buscado brindar herramientas financieras de ayuda, con diferimentos y exenciones como para aliviar un poco el proceso.En este marco se dictó la Ley de Emergencia para el Turismo (es una ley histórica porque es la primera vez que se dicta una ley de estas características en la provincia), la Ley de profesionales de Turismo y otras leyes que están en tránsito como la del posible Ente Mixto. Paralelamente también estamos pensando la reactivación. Nosotros hicimos un diagnóstico de escenarios posibles allá a mediados de marzo mismo donde planteamos un cambio de paradigma.


-¿Qué significa ese cambio de paradigma?

-Es un cambio de paradigma sobre cómo se venía dando la prestación de servicios asociados al turismo y cómo a partir de esto (la pandemia) ese escenario cambia. Donde cuestiones que antes tenían presencia casi anecdótica en la actividad como la seguridad sanitaria, los protocolos y el mundo digital, pasaron a tener un lugar protagónico. Todas estas cosas son preexistentes a la pandemia pero con este contexto tomaron una preponderancia vital. Esto hace que todo el sector se tenga que adaptar a estas nuevas reglas de prestaciones de servicios.

Estamos buscando estrategias para convivir con el Covid. Por eso hacemos tanto hincapié en los protocolos, de distanciamiento social, de sanitización de los espacios...si quien ofrece un servicio no lo contempla no va a ser competitivo, porque los usuarios no van a preferir lugares que no cumplan con las condiciones de salubridad. Estas cosas son las que cambiaron el paradigma de la prestación de servicio.


-¿Cómo piensa que será la reactivación de la actividad?

-Hay un dato, que subyace a todos, y es que la necesidad de viajar sigue siendo una de las primeras respuestas para la gente ante la pregunta ¿cuando esto se levante qué quisiera hacer? Si se plantea una mesa de opciones entre las que están: comprar bienes de consumo, viajar, etc. mucha gente elige viajar en primer o segundo lugar. Eso nos da la pauta que habrá un buen movimiento intraprovincial y por eso hemos trabajado en varias líneas. Pero no podemos adelantarnos a la cuestión de seguridad sanitaria...dependemos de ella.

En primera instancia lo que uno puede vislumbrar es que podríamos tener un movimiento intraprovincial; es decir que si se comparten condiciones sanitarias más o menos parecidas podamos establecer un movimiento turístico. Por eso las reuniones con los sindicatos para ver determinados núcleos dentro de la provincia que puedan generar un movimiento. El verano pasado el 11 % de la actividad turística de la provincia era de gente de la provincia, es un porcentaje muy importante y que podría elevarse en estas condiciones...no vamos a llegar a un 100 %, pero es un primer escalón que va a ayudar a dinamizar la rueda económica de la actividad en la provincia. Otro escalón podría ser generar movimiento interprovincial, con provincias vecinas que compartan situaciones sanitarias similares a la nuestra, y otra opción podría ser el turismo binacional con Uruguay. Todo esto podría darse escalonadamente o en simultáneo, porque repito, la situación es muy cambiante...vamos viendo en el día a día y a veces nos acercamos más a una reactivación y en otros momentos nos alejamos.


La reactivación a nivel mundial y las perspectivas en la región


No hay recetas mágicas para la reactivación de la economía, mucho menos para la actividad turística. A nivel mundial, aunque no se puedan tomar a rajatabla las experiencias vacacionales de otras latitudes, la tendencia es vacacionar en un radio de 500 km a la redonda (lo que se conoce como turismo de cercanía), en el vehículo personal y en familia. También ha crecido la demanda de lo que se llama ecoturismo y turismo de naturaleza, es decir destinos que ofrecen actividades al aire libre o donde el entorno natural toma preponderancia.

De todas formas las autoridades provinciales son muy cautelosas respecto de las posibilidades de reapertura de la actividad. Las expectativas están puestas en que a medida que transcurran los meses que faltan para llegar al verano la curva de contagios se vaya aplanando y se puedan ir generando habilitaciones para circular de forma recreativa (turismo) ya sea intraprovincialmente, interprovincialmente (generando carriles de circulación segura con provincias de la región centro y litoral que mantengan una situación sanitaria similar a Entre Ríos) o incluso de manera binacional, fundamentalmente con países como Uruguay donde la situación sanitaria está controlada. 

Aún así, para que la reactivación turística sea efectiva se debe tener en cuenta la posibilidad de demanda real, más allá de la expresión de deseo de viajar de las personas, es decir los presupuestos de los sectores acostumbrados a vacacionar. En este sentido Irazusta destacó que “hemos entablado conversaciones con agentes financieros para buscar financiación para el consumo. Por ejemplo una familia que quiera viajar a la Costa del Uruguay pueda tener facilidades de 6 cuotas sin interés para el consumo turístico. También hablamos con los sindicatos para generar descuentos dentro de los afiliados. Los sindicatos tienen un gran núcleo de gente a la que podrían servirles estas alternativas y ni hablar lo que podría servirle al prestador de servicios, poner a andar su emprendimiento.” Finalmente resaltó que “estamos trabajando como Estado en garantizar las condiciones tanto para los usuarios como para los prestadores de servicios turísticos. Nosotros estamos de alguna manera intermediando para unir estas piezas...es algo que se va a ir transitando lentamente...no será una solución de un día para el otro, habrá que ir sumando propuestas a medida que las condiciones sanitarias lo permitan, sumando actores y herramientas”.

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